Tenía una consola de videojuegos y prácticamente dormía con ella. Jugaba a Zelda sin parar, y sigo pensando que es uno de los mejores juegos de todos los tiempos. Después me enganché a juegos como https://tesor-casino.es y jugué durante mucho tiempo porque había miles, y podía jugar a algo nuevo cada día. Incluso ahora, mis hijos juegan a veces.